El Defensor de las Audiencias

La figura del Defensor de las Audiencias, permite que una persona al interior del medio haga las veces de Interlocutor entre los usuarios y los periodistas, fortaleciendo el equilibrio periodístico y el cumplimiento efectivo del Modelo de Autorregulación.

El Defensor debe ser una persona dedicada exclusivamente a estas tareas, que no responda orgánicamente a la dirección del medio y que tenga la autonomía suficiente para desempeñar sus funciones.

En lo posible el Defensor debe ser una persona con credibilidad, trayectoria, experiencia y un gran sentido ético.

En algunos casos la defensoría de las audiencias puede estar conformada por un cuerpo o grupo colegiado de expertos y no por una sola persona.

Debe contar con un espacio en el medio para socializar su trabajo como defensor de las Audiencias y permitir igualmente que los usuarios se puedan expresar en dicho medio.